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Crítica de 'Alcarràs'

Imagen de 'Alcarrás'
Imagen de 'Alcarrás'
Cinemanía
Valoración:

“El dulce murmurar deste rÜido / el mover de los árboles al viento / el suave olor del prado florecido / podrian tornar d’enfermo y descontento / cualquier pastor del mundo alegre y sano; / yo solo en tanto bien morir me siento”. Los versos son de Garcilaso de la Vega y pertenecen a su Égloga Segunda pero bien nos sirven para iniciar este texto sobre Alcarràs. Pues, aunque parezca insólito, las raíces de la segunda película de Carla Simón que triunfó en el reciente Festival de Berlín, pueden rastrearse en la novela pastoril renacentista española.

En su retrato de una familia que va a perder las tierras que lleva cultivando toda la vida, Alcarràs es una vuelta a una Arcadia, a ese locus amoenus de la mitología clásica que nuestros Cervantes, Garcilaso o Lope cultivaron desde la pluma. Con todas las distancias, claro. No estamos en el Siglo de Oro ni hablan pastores de sus amores. Esta es la historia de unos agricultores que cultivan melocotones y paraguayas en el campo de Lleida. Y el siglo es el XXI, el siglo de la globalización, razón de más para buscar ese paraíso perdido, esa Arcadia, en Alcarràs. 

La segunda película de Carla Simón recurre al costumbrismo para capturar el paisaje bucólico de su infancia. Escenas naturalistas hermosamente fotografiadas –hay planos que parecen cuadros de Sorolla– nos presentan a una familia que caza conejos de noche y recoge las frutas a mano, que celebra luminosas comidas familiares que acaban en guerras en la piscina y en funciones de teatro protagonizadas por los más pequeños.

La de Alcarràs es una familia grande, con muchos niños, primos, tías, abuelos, cuñados, etc. Y Simón hace un esfuerzo ímprobo por equilibrar su presencia coral en la película y conjugar sus puntos de vista. Los actores transmiten esa verdad de quien se interpreta a sí mismo o a una versión muy cercana. 

Cada cual en la familia reacciona de una manera a la pérdida de las tierras. Hay un abuelo triste, impotente por no haber garantizado el legado familiar. Su hijo responde con ese orgullo puramente masculino. Los niños, con cuyo punto de vista comienza la película, viven ajenos a esa forma de vida en peligro de extinción. Sin embargo, Simón muestra cierta preferencia por el punto de vista de los nietos adolescentes. 

La globalización, como esas coreografías sexys de Instagram, encuentra grietas a través de estos personajes confundidos. Esos bailes de Mariona rechinan tanto como el sombrero del gran villano de la película, el terrateniente que reclama sus tierras para plantar placas solares, más lucrativas que el melocotón. Su codicia amenaza con poner fin a una forma de vida como tantos flecos de la globalización, debate que encontramos ya en Feria, de Ana Iris Simón. Y sí, es una pena que nos estemos homogeneizando, aunque Simón no oculta la dureza que implica el trabajo en el campo.

Pero globalización también es que la esposa del terrateniente sea rumana y desconcierta un poco ver a la familia protagonista de Alcarràs riéndose de ella. No conviene olvidar que, si la globalización conlleva ciertos peligros, la antiglobalización, el localismo, el antiprogreso, traen los suyos propios. Salvando este detalle, resulta fácil y emocionante empatizar con el dolor que supone en la familia protagonista la pérdida de su Arcadia particular. Una pérdida que Simón minimiza capturándola para siempre en su película. ¿Qué es el cine si no eso?

FICHA TÉCNICA

Alcarràs
  • Director:

    Carla Simón

  • Género:

    Drama

  • País:

    España

  • Sinopsis:

    El abuelo ha dejado de hablar, pero nadie de la extensa familia Solé sabe por qué. Como cada verano, en Alcarràs, una pequeña localidad rural de Cataluña, la familia cultiva una gran extensión de melocotoneros. Después de ochenta años cultivando la misma tierra, la familia Solé se reúne para realizar juntos su última cosecha.

  • Guion: Carla Simón, Arnau Vilaró

  • Duración: 120 minutos.

  • Reparto: Jordi Pujol Dolcet, Anna Otín, Xenia Roset, Albert Bosch, Ainet Jounou

  • Veredicto: No volverás a pensar en Call Me by Your Name al ver melocotones.

  • Distribuidora: Avalon

  • Estreno: 29/04/2022

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