'Spider-Man' vs. 'The Amazing Spider-Man' (Spoilers!)

'Spider-Man' vs. 'The Amazing Spider-Man' (Spoilers!)
'Spider-Man' vs. 'The Amazing Spider-Man' (Spoilers!)

En BAZINGA! somos grandes fans de Spider-Man (¿y quién no?), nos gustó la peli de Sam Raimi y nos ha sorprendido la nueva versión de Marc Webb. Con el corazón partido, hemos realizado un estudio rápido para salir de dudas: ¿Qué peli de Spider-Man es mejor?

PETER PARKER

En el cómic: Flacucho, miope, empollón, adolescente atormentado… ¿Quién diría que este tipo tendría madera de héroe? Si los cómics de Spider-Man son el referente cultural que son (para varias generaciones) es por el hombre bajo la máscara.

En Spider-Man: Tobey Maguire defendió con orgullo su papel de “nerd”, y le salió terriblemente bien. Fue divertido y tierno. Tal vez un poco llorón, pero un gran Parker. Mejor sin máscara que con ella.

En The Amazing Spider-Man: El actor (criado en Inglaterra) Andrew Garfield da la talla. Pero en Amazing Spider-Man, en lugar de ser un empollón a lo Bing Bang Theory, es un outsider que hace skate. Le gustan las ciencias, sí… Y también hace alguna que otra foto… Pero no es el Peter Parker de los tebeos. Tal vez, en el Universo Ultimate. A pesar de todo, nos cae bien…

TODO PODER…

En el cómic: Un huérfano criado por sus ancianos tíos, que le inculcarán una sólida base moral. No sabemos cuántas veces hemos visto morir al tío Ben en las viñetas, ni cuantas veces hemos leído aquello de “todo poder conlleva una gran responsabilidad”, pero ese es el verdadero origen del héroe. Lo de la araña radiactiva fue accidental…

En Spider-Man: El tío Ben aparece lo justo en la peli para morir. Pero la frase está ahí. Es curioso que alguien sin súper-poderes haga tanto hincapié en la importancia del poder y las responsabilidades que conlleva. Se nos quedó algo acartonado….

En The Amazing Spider-Man: El tío Ben de esta peli es Martin Sheen, que ya le otorga cierto carisma al personaje. Pero su muerte accidental parece algo precipitada. Tal vez el impacto de su desaparición esté diluido tras ver, al principio de la peli, cómo desaparecen los padres de Peter, una historia que en los tebeos nunca se ha terminado de explicar (se ha insinuado incluso que podrían haber sigo agentes de S.H.I.E.L.D. desaparecidos en una misión secreta) y que en esta película pasa de rosca el tornillo traumático de las muertes familiares del joven Parker.

LA CHICA

En el cómic: Para ser un tirillas inadaptado a Peter se le dan muy bien las chicas. Será que las mujeres de los cómics no pueden resistirse al tópico del hombre de uniforme, aunque sea un uniforme de licra azul y rojo. O al otro tópico de la ternura maternal que despierta el empollón vulnerable (aunque estoico) que lleva las mallas. En cualquier caso, Peter es un auténtico “fucker”: encadena una relación detrás de otra, alguna más desastrosa que las demás, pero un "no parar" de féminas, algunas villanas, otras modosas…

En Spider-Man: Peter consigue encandilar a una falsa pelirroja Mary Jane, amiga de la infancia y pieza clave de distintos triángulos amorosos durante la saga. A pesar de todo, amante resignada y gritona víctima en peligro a merced de todo tipo de villanos. Kirsten Dunst nos caía muy bien, pero esa no era la M.J. de los tebeos, ni de lejos…

En The Amazing Spider-Man: La guapísima Emma Stone (rubia natural) da vida al primer gran amor de Peter. Que aquí sea también una eminencia científica es algo que dejaremos correr por lo bien que el espíritu del personaje se adapta a los nuevos tiempos. A pesar de que la química con Andrew Garfield está ahí y que nos encanta verla en pantalla, yo procuraría no encariñarme demasiado con ella, por lo que pueda llegar a pasar en el futuro… ¿Pero quién puede resistirse a esos ojazos?

EL TRAJE

En el cómic: A pesar de ser uno de los disfraces más icónicos de la industria, Spider-Man tiene un fondo de armario desproporcionado. Y no es porque cada dos por tres acabe con el traje roto y lo tenga que remendar o sustituir, es que cada dos por tres estrena nueva diseño: que si ahora es un simbionte alienígena, que si ahora una armadura que me diseña Tony Stark…

En cualquier caso, el original, el que todos conocemos, es un clásico por un motivo: en un diseño genial.

En Spider-Man: Decidieron respetar el disfraz de los cómics y simplemente lo trasladaron a materiales que hubiera podido usar Peter en la realidad. Dejarse los lanza-redes por el camino fue un detalle menor viendo lo bien que quedaba en pantalla.

En The Amazing Spider-Man: Repetimos la fórmula del disfraz “home-made”, pero está vez saltándose ligeramente el diseño de los cómics. Con las primeras imágenes de la película las críticas de los “marvelitas” más ortodoxos fueron una pandemia en internet. Pero en la pantalla queda realmente bien, y a penas se notan las diferencias con el traje de la película de 2002. Nos ha convencido. Y esta vez, tiene lanza-redes.

El VILLANO

En el cómic: La galería de villanos y malincuentes de los tebeos de Spider-Man es tan extensa como variada: desde lo genial a lo estúpidamente ridículo. Hay villanos para elegir para más de 100 películas. Y ya sabemos que un buen villano es la diferencia entre una buena peli y una película lengen –espera- daria.

En Spider-Man: El archivillano del personaje encarnado por un actorazo como Willem Dafoe. Y tú lo vistes como un malo de los Power Rangers y le das unos diálogos sonrojantes. Sam Raimi: FAIL.

En The Amazing Spider-Man: El Lagarto es uno de los malosos clásicos de Spider-Man, pero no un primera fila. Rhys Ifans da vida a lo que debería haber sido una figura paternal suplente para Peter, pero que en esta peli se ve que no es trigo limpio desde el primer minuto. La doblez original del personaje desaparece tras un montón de pases de renderizado a un lagarto gigante y amenazador creado por ordenador. Tan espectacular como falto de carisma.

LA ESCENA

En el cómic: ¿Cómo elegir un solo momento de entre 50 años de aventuras mensuales? Nos dejaremos llevar por el corazón: Spider-Mal maldiciendo a gritos y con el puño en alto al Duende Verne desde los alto del puente de George Washington mientras sostiene entre los brazos el cuerpo de cierta rubia fallecida instantes antes… Las leyendas se forjan con momentos así

En Spider-Man: Fácil: el beso invertido bajo la lluvia. Puro Spider-Man, que Sam Raimi llevó con acierto a la pantalla.

En The Amazing Spider-Man: Peter se pone por primera vez su traje de Spider-Man, se acerca a la cornisa de un alto rascacielos. La ciudad a sus pies. El día perfecto. Y la tía May le llama al móvil. Si Stan Lee hubiera podido imaginar la telefonía móvil en 1962 hubiera escrito esta escena.

SPIDER-MAN

En el cómic: Es ágil, divertido, valiente, sacrificado. Un chaval de clase obrera que se pone un traje y pone al servicio de los débiles sus habilidades jugándose la vida en cada actuación. Un ágil y acrobático “working class hero” que debe preocuparse de detener al Doctor Octopus, de no llegar tarde al trabajo, de hacer la compra y pagar el alquiler. Las aventuras de Spider-Man, aunque espectacular, si lo piensas detenidamente tienen bastante poco glamour…

En Spider-Man: La idea estaba ahí y se fue desarrollando durante las secuelas. Peter es un “loser”. Y Spider-Man, aunque convincente nos gusta más cuando es una dinámica CGI del departamento de efectos especiales, que cuando es un tipo dentro de un traje, por mucha posturita que ponga…

En The Amazing Spider-Man: El esmirriado físico de Garlfield le convierte el hombre perfecto para estar dentro del traje de Spiderman. Con una constitución que parece estar basada exclusivamente en codos y rodillas, el Spider-Man de Garlgield (y el avance en los efectos especiales) han conseguido que Spider-Man se mueva en el cine exactamente como lo ha hecho todos estos años en la mente de los lectores de cómics. Y mientras Peter sigue siendo un pringadillo, Nueva York ama a su vigilante enmascarado. Nadie quiere ser Peter Parker, pero todos quieren ser Spider-Man.

Con todas estas cartas sobre la mesa, comprendemos porque los cómics han convertido a nuestro amigo y vecino Spider-Man en un icono de la cultura occidental. Y la película de Raimi demostró que se podían hacer películas de éste personaje y que funcionaran para el público y la crítica con un protagonista con y sin máscara. Y eso tiene un mérito enorme. La nueva peli de Spider-Man está lastrada con el hándicap de narrar una historia que ya conocemos, volver a contarnos el origen de un personaje que todo el mundo ha visto en el cine y en la tele, y además, se estrena en un momento en el que el “Boom” de las películas de súper-héroes de cómic ya ha dado algunas de sus mejores producciones. A pesar de todo ello, la película es capaz de defenderse sola, entretiene, divierte, hará las delicias de los más pequeños, agradará bastante a los fans del personaje, y además, promete grandes cosas para el futuro…

Esto es BAZINGA!, donde nuestro sentido arácnido zumbaba como loco, pero no era por la película…

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