Relaciones confidenciales

Relaciones confidenciales

Sinopsis

Eli Wurman (Al Pacino) es un legendario relaciones públicas de Nueva York que no está pasando precisamente por su mejor momento. Aunque fue el más importante, el hombre que se codeaba con la gente más importante del país -estrellas de cine, políticos, periodistas,...-, ahora se halla perdido entre cotilleos de la prensa rosa, falsas celebridades, y políticos que sólo pretenden conseguir el poder cueste lo que cueste. Además su afición a mezclar el tabaco, el alcohol y los barbitúricos, sólo le ayuda a salir adelante, aunque su salud se resienta enormemente. Una noche, mientras está en su apartamento, recibe la llamada del único cliente importante al que representa en estos momentos, la estrella de cine Cary Launer (Ryan O´Neal). Este gran galán de Hollywood y ganador de un Oscar ha sido salvado en multitud de ocasiones por Eli, y en esta ocasión necesita de nuevo su ayuda. Una joven amante de Launer, la actriz de televisión Jilli Hopper (Téa Leoni), está en comisaría, y Eli debe pagar sufianza, hacer que prepare las maletas y que suba a un avión rumbo a Los Angeles. Una vez llegan al hotel donde ella está hospedada, y después de tomar algunas más pastillas de más, Eli se queda dormido. Pero antes de cerrar los ojos ve como alguien clava una jeringuilla a Jilli. Una vez se despierta, deja el hotel, y posteriormente descubre que ella ha aparecido muerta. Y por si fuera poco, el relaciones públicas está metido en un proyecto muy personal: organizar un fondo benéfico a favor de los ciudadanos nigerianos que están siendo deportados por el alcalde de Nueva York. Él está volcado en la causa, a pesar de su mala salud. Suerte que ha venido a visitarle su cuñada Victoria (Kim Basinger), la única persona que puede alejarlo de ese mundo en el que está atrapado: el de las conspiraciones políticas y asesinatos. Y todo por el poder.