Hasta siempre, hijo mío

Hasta siempre, hijo mío

Sinopsis

China, años 80. En plenas restricciones que impiden tener más de un hijo, dos familias están unidas por la amistad que hay entre sus retoños. Sin embargo, un terrible accidente que costará la vida a uno de los pequeños, hará que se separen. Durante las siguientes décadas, marcadas por la agitación política y social, sus diferentes destinos se verán afectados por los importantes cambios que vive el país. En todo ese tiempo, su búsqueda de reconciliación ante la tragedia permanecerá inalterable.

A partir de un suceso privado que golpea duramente a dos familias muy unidas, el reputado cineasta chino Xiaoshuai Wang (Sueños de Shanghai) hace una retrospectiva de los grandes cambios políticos, económicos y sociales que ha vivido su país natal desde la década de los 80 hasta nuestros días. Esta profunda transformación afecta considerablemente a la vida y relaciones de unos protagonistas separados durante años por el dolor, la culpa o los secretos inconfesables que emanan de esa tragedia. El microcosmos que conforman los personajes sirve al director para hablar de cómo la clase obrera china tuvo que adaptarse a marchas forzadas a un nuevo sistema que les obligaba a abandonar antiguos valores y olvidarse de su pasado en pos de la prosperidad económica. Además del relato panorámico de toda una nación, Hasta siempre, hijo mío también ofrece otro, más íntimo y emocionante, sobre la pérdida, las dificultades para decir adiós y seguir adelante, o la forma en que afrontar las consecuencias de nuestras acciones (como individuo y sociedad) es el único camino hacia la reconciliación. Liya Ai (Ermo), Jingchun Wang (Sombra), Mei Yong (The assassin) y el debutante Cheng Xu interpretan al cuarteto protagonista de este film aclamado en los festivales de Berlín y Cannes.