Cuatro manos

Sinopsis

Cuando eran niñas, Sophie y Jessica presenciaron un terrible crimen. Desde entonces, Jessica prometió a su hermana que siempre la protegería, algo que con el tiempo se ha transformado en una obsesión. 20 años después, los asesinos han salido a la calle y Jessica, que sufre una tremenda paranoia, quiere enfrentarse a ellos junto a Sophie, que sólo quiere tener una vida normal, enamorarse y triunfar como pianista. Sin embargo, un accidente convertirá aquella promesa de Jessica en una pesadilla.

El brutal y terrible asesinato de los padres de dos niñas, y la forma en que haber presenciado el suceso se convierte en una herida irreparable para el resto de sus vidas es el punto de partida de este inquietante thriller del alemán Oliver Kienle (El lugar del crimen). Entre lo psicológico y lo sobrenatural, Cuatro manos construye (a partir de una impecable factura técnica y una atmósfera insana y melancólica), una tensión que, a medida que avanza, se vuelve cada vez más insoportable. La paranoia preside un impredecible juego de identidades en constante mutación donde cuesta discernir qué es fruto de los desvaríos de la mente y qué manifestación paranormal. El suspense y pequeñas dosis de acción, terror o violencia sostienen un relato sobre la pérdida y el duelo que consigue atrapar al espectador desde el principio hasta su sorprendente final, a la vez que le invita a la reflexión. Frida-Lovisa Hamann (Lutero: La Reforma) y Friederike Becht (La conspiración del silencio) lideran, con dos aplaudidas interpretaciones, un reparto que completan Christoph Letkowski (Alerta Cobra) y la debutante Agnieszka Guzikowska, entre otros.