Enemigos íntimos

Enemigos íntimos

Sinopsis

Cuando eran niños, Driss y Manuel se criaron casi como hermanos en un conflictivo barrio marginal, pero con el paso del tiempo terminaron por coger caminos completamente opuestos. Ahora, Driss es policía y Manuel se ha convertido en un habitual del mundo del narcotráfico. Cuando uno de los negocios de Manuel salga rematadamente mal, el destino volverá a unir a estos viejos amigos. Enfrentados por traiciones y resentimientos, tendrán que trabajar juntos para sobrevivir en sus respectivos mundos.

Presentada con una buena acogida en el Festival de Venecia, la nueva película de David Oelhoffen (Lejos de los hombres) propone un thriller que reúne los mejores fundamentos del género, a la vez que intenta desafiarlos para encontrar su identidad propia. A pesar de hacer una realista y descarnada radiografía de dos mundos tan opuestos como el del narcotráfico en un barrio marginal de la periferia y el de una comisaría de policía, lo que realmente impulsa la trama de Enemigos íntimos es el drama personal de sus protagonistas; dos viejos amigos que, tiempo después, se reencuentran en lados opuestos de la ley. Sus conflictos internos, familiares o políticos componen un relato sobre la libertad individual dentro de las presiones de los grupos, personales y sociales, a los que han terminado perteneciendo. El suburbio en el que transcurre la historia, convertido tanto en cárcel como refugio, es un personaje más de esta cinta de estilo crudo y naturalista que ofrece un intenso cara a cara entre Reda Kateb (Inmersión) y Matthias Schoenaerts (Gorrión rojo). Completan el reparto Adel Bencherif (Objetivo: Londres) y Gwendolyn Gourvenec (Cambio de reinas), entre otros.