X-Men: Fénix Oscura

X-Men: Fénix Oscura

Sinopsis

Durante una misión en el espacio, una fuerza cósmica de gran poder alcanza a Jean Grey hasta casi acabar con ella. A su regreso a casa, esta mutante se ve obligada a dominar unas habilidades que la han convertido prácticamente en una diosa, pero acabará sumida en una espiral de destrucción que afectará a los que más ama. Desconcertados, sus compañeros X-Men se enfrentarán a su peor enemiga hasta la fecha, una de los suyos, mientras intentan impedir que una raza alienígena la utilice como arma.

Pioneros del boom del género de superhéroes, los X-Men cierran una etapa de casi 20 años y 10 películas a sus espaldas. X-Men: Fénix Oscura, última entrega antes de que la saga pase a manos del binomio Marvel/Disney, pone el broche de oro con una reformulación de los acontecimientos ya contados en su tercera parte (La decisión final), más cruda y fiel al material original, que habla de identidad y destino. La cuestión sobre si el héroe (o el villano) nace o se hace es el verdadero motor de una trama donde los mutantes tendrán que revisar sus alianzas para detener a una fuerza imparable y a la raza alienígena que quiere convertirla en un arma para conquistar mundos. El nominado al Oscar Simon Kinberg, productor y guionista muy ligado a la franquicia, debuta como director en esta cinta, entre el thriller de ciencia ficción y el drama de personajes, que adapta el venerado arco argumental ideado por Chris Claremont y John Byrne en los años 80. Sophie Turner (Juego de tronos) interpreta a la descontrolada heroína y lidera un reparto que completan la nominada al Oscar Jessica Chastain (Mollys Game), como la amenaza en la sombra, y el reparto habitual de la saga, con la oscarizada Jennifer Lawrence (Gorrión rojo), el nominado al Oscar Michael Fassbender (Alien: Covenant) y James McAvoy (Glass (Cristal)) al frente.