Mia y el león blanco

Mia y el león blanco

Sinopsis

De niña, Mia abandonó Londres y se mudó a Sudáfrica, donde su familia tenía un criadero de leones. Precisamente un cachorro blanco de estos animales, Charlie, la ayudó a adaptarse a su nuevo hogar. Durante años Mia y Charlie han crecido juntos, hasta que éste se ha convertido en un león adulto y, por tanto, peligroso. Por ello, los padres de Mia han decidido venderlo, razón por la que la joven huirá junto a su mejor amigo a través de la sabana hasta una reserva en la que pueda vivir en libertad.

La idea para Mia y el león blanco, su tercer largometraje de ficción, le llegó a Gilles de Maistre (Féroce) durante el rodaje de una serie documental para la televisión francesa donde seguía casos de vínculos especiales entre niños de todo el mundo y animales salvajes. La historia de uno de ellos, que había crecido entre leones de un criadero de Sudáfrica, le sirve como germen para esta fascinante película de aventuras donde la amistad y el amor familiar son el motor de la trama. El peligroso viaje a través de la sabana africana de una joven de 14 años, que intenta salvar a su mejor amigo, un león blanco, de los cazadores a los que ha vendido su padre a la criatura, sirve al director para contar una conmovedora relación afectiva entre esta muchacha y uno de los mayores depredadores del mundo. Para no tener que recurrir a efectos especiales, la producción se apoyó en la experiencia de Kevin Richardson, gran experto en estos animales, y tardó más de tres años en rodarse, con el objetivo de que se creara una verdadera química entre el león y la actriz protagonista, Daniah De Villiers. Junto a ella, Mélanie Laurent (Un seductor a la francesa) y Langley Kirkwood (Dredd) completan el reparto principal de este film que transmite un mensaje de cariño y respeto por la naturaleza.