Dios no está muerto: Una luz en la oscuridad

Dios no está muerto: Una luz en la oscuridad

Sinopsis

Cuando un incendio mortal arrasa la iglesia del Reverendo Dave, la Universidad de Hadleigh, en cuyo campus se encontraba la parroquia, decide expropiar el solar y utilizarlo para otras funciones. Ante el proceso judicial que se avecina, el sacerdote solicitará ayuda a su hermano, un abogado ateo, para luchar por los derechos de St. James. El reencuentro entre ellos abrirá heridas del pasado y cuestiones de fe que les separaron. Mientras tanto, una estudiante busca la luz entre tanta oscuridad.

Pure Flix, la productora independiente especializada en películas de temática religiosa, estrena la tercera entrega de una de sus franquicias más exitosas: Dios no está muerto: Una luz en la oscuridad. A diferencia de sus dos predecesoras, que recaudaron en conjunto más de 80 millones de dólares, esta cinta, dirigida por el debutante Michael Mason, propone un drama judicial que debate sobre la presencia de iglesias en espacios públicos. El enfrentamiento entre un reverendo en plena crisis de fe, tras ver cómo las llamas se llevan su lugar de culto y la vida de su mejor amigo, y la universidad que intenta expropiar el terreno del campus donde se edificaba la parroquia es la trama principal en torno a la que gira un film sobre la reconciliación y el perdón que envía un recordatorio de que, incluso en los peores momentos, hay espacio para la esperanza. David A.R. White vuelve una vez más a la saga como el Reverendo Dave y, junto a John Corbett (Mi gran boda griega 2), protagoniza un intenso duelo entre fe y razón con Jennifer Taylor (Dos hombres y medio) y Shane Harper (Mi primer amor) como secundarios clave.