Un asunto de familia

Un asunto de familia

Sinopsis

Osamu y su hijo forman parte de una familia pobre que apenas tiene para subsistir y se gana la vida con pequeños hurtos. Tras una de estas incursiones furtivas, los dos encuentran a una niña abandonada en la calle, muerta de frío. Deciden apiadarse de ella y llevarla a casa, donde, a pesar de rechazarla en un principio, la mujer de Osamu termina por acogerla. Las dificultades que atraviesan no impedirán que vivan felices, hasta que un suceso destape viejos secretos y ponga a prueba su vínculo.

Hirokazu Koreeda (El tercer asesinato), uno de los directores japoneses más prestigiosos, aborda un tema recurrente en su filmografía (la familia) desde una perspectiva diferente a la de trabajos pretéritos. En Un asunto familiar, muestra la intimidad de un clan unido por su único medio de subsistencia: el crimen. Esta historia sirve al cineasta para, por un lado, hacer una reflexión sobre aquello que realmente forma una familia más allá de los lazos sanguíneos y, por el otro, criticar la injusticia social y doble moral niponas, donde se juzgan implacablemente pequeñas infracciones mientras no se condenan otras mucho más graves. Sin embargo, el eje central de la película son los vínculos, creados y puestos a prueba, entre los miembros de este linaje sin apenas recursos en el que un hombre se esfuerza por ser padre y un niño está a punto de dejar atrás su infancia. Todo ello dará lugar a un laberinto de emociones y secretos desvelados que componen un drama tan tierno como desgarrador. Lily Franky (Mientras ellas duermen), Mayu Matsuoka (La lección del mal) y Kirin Kiki (Después de la tormenta), en uno de sus últimos papeles, interpretan a este elenco de personajes excéntricos y, a la vez, cercanos que deconstruyen los roles de padre, madre, hijo o abuela.