Alegría, tristeza

Alegría, tristeza

Sinopsis

Junto a su mujer Sandra y su hija Lola, Marcos tiene una vida perfecta. Bombero de profesión y acostumbrado a situaciones límite, Marcos no podrá, sin embargo, reponerse de un duro golpe. Traumatizado, perderá la empatía y será incapaz de conectar con las emociones de los demás, perjudicando sus relaciones personales y laborales. Con la ayuda de sus seres queridos, y sobre todo de Lola y una psicóloga llamada Luna, Marcos iniciará un tratamiento para superar este bloqueo y reconstruir su mundo.

Once años después de su último largometraje como director, el productor ganador del Goya Ibon Comenzana(Los Totenwackers) vuelve a ponerse detrás de las cámaras en Alegría, tristeza. También coguionista junto a Jordi Vallejo, el realizador cuenta una emocionante historia sobre la pérdida, el miedo a sentir y cómo el amor de los seres queridos es el mejor remedio para volver a vivir. La enfermedad mental de su protagonista, interpretado por el también ganador del Goya Roberto Álamo (Que Dios nos perdone), en estado de shock tras un suceso traumático e incapaz de empatizar con nadie, da paso a una conmovedora relación entre padre e hija y un arduo proceso de rehabilitación psiquiátrica que, si bien transita durante la mayoría del metraje entre las formas del melodrama, coquetea en momentos puntuales con el thriller. Junto a Álamo, completan el reparto de este film, que consigue transmitir al espectador las emociones que su protagonista no puede experimentar, Manuela Vellés (Musa), Andrés Gertrúdix (Morir), Maggie Civantos (El mejor verano de mi vida) y la joven, pero ya experimentada, Clauda Placer (Verónica), entre otros.