Climax

Sinopsis

En los años 90, un grupo de jóvenes bailarines se reúne para una jornada de ensayos en un inhóspito colegio abandonado. Tras completar el espectacular número de apertura, comienza una esperada noche de fiesta y celebración que pronto se convertirá en una pesadilla. Sin ser conscientes de ello, todos han bebido de una sangría cargada con un potente LSD, lo que les provocará un viaje psicodélico que irá desde la euforia hasta la pura anarquía en el que emergerán romances, rivalidades y violencia.

Gaspar Noé (Love), uno de esos directores incapaces de dejar indiferente a nadie, se rebela contra la falsa trascendencia de la existencia y propone vivir el presente en una cinta donde el amor y la danza emergen como algunos de los placeres (unos constructivos, otros destructivos) que justifican el paso por la Tierra. Como es habitual en la filmografía del cineasta francés, Clímax es una película provocativa y rompedora con cualquier estereotipo cinematográfico en la que, en este caso, Noé traslada sus propios sueños y pesadillas a un film inspirado en hechos reales. De este modo, la historia de un grupo de bailarines que, tras uno de sus ensayos, celebran una fiesta alrededor de una fuente de sangría que contiene una potente dosis de LSD se convierte en un festival de sexo, baile y violencia en el que el realizador da rienda suelta a su lado más caótico y anárquico. Sensual y excesiva, hermosa y brutal, esta película premiada en el Festival de Cannes cuenta como protagonistas de este viaje psicodélico con la polifacética Sofia Boutella (La momia) y un grupo compuesto por algunos de los mejores bailarines de Francia, que improvisan espectaculares números de baile al son de clásicos dance de los 90.