Siempre Juntos (Benzinho)

Siempre Juntos (Benzinho)

Sinopsis

Irene es la típica ama de casa cuarentona de una familia brasileña de clase media-baja con sus problemas habituales. Son ocho miembros y, aunque la vivienda se cae a pedazos, son felices. Hasta que un día el hijo mayor, Fernando, que tiene 16 años, se ve obligado a abandonar el hogar para jugar al balonmano en Alemania pese al disgusto inicial de la madre. A partir de entonces, Irene conseguirá concluir sus estudios escolares y empezará a trabajar, evolucionando como mujer y no sólo como madre.

Siempre Juntos (Benzinho), película coproducida entre Brasil y Uruguay, fue la cinta encargada de inaugurar el pasado festival de Sundance. Desde entonces, la segunda película del director Gustavo Pizzi viene avalada por el éxito internacional de crítica y público y por premios como la Biznaga de Oro a la Mejor película iberoamericana en el 21º Festival de Málaga. El realizador ha vuelto a contar con dos de los protagonistas de su primer filme, Riscado: Otávio Muller (Alemão), en el papel de padre de familia, y Karine Teles (Una segunda madre), su mujer en la ficción. El guion ha sido escrito a cuatro manos entre el propio director y la actriz principal y surgió de una idea en común que tuvieron cuando ambos eran pareja y empezaron a criar a sus hijos gemelos. Teles y Pizzi comenzaron a reflexionar sobre el paso del tiempo y, desde otra perspectiva, en cómo se habían sentido sus padres cuando ambos abandonaron el hogar antes de los 18 años. El filme ha sido rodado en la ciudad de la que ambos son originarios, Petrópolis, y contiene algunos elementos autobiográficos que han reforzado la verosimilitud de una historia costumbrista sobre la maternidad y el síndrome del nido vacío en una Brasil golpeada por la crisis económica.