Parada en el Infierno

Parada en el Infierno

Sinopsis

El viejo Ernest y su compañero regentan una parada de diligencias de la compañía Black Hell. Allí la gente llega tan pronto como se va y nada altera la tranquilidad del lugar. Pero un día aparece El Coronel, el sádico líder de una banda de salvajes que sólo se rigen por sus propias leyes, basadas en la tortura y la muerte. Mientras esperan la llegada de un cargamento de oro, El Coronel hará que los habitantes de la parada participen en un juego macabro con pocas probabilidades de sobrevivir.

Los tiempos del spaguetti western vuelven a la gran pantalla de la mano de Víctor Matellano (Vampyres), que en su tercer largometraje recupera los paisajes de la Península Ibérica que sirvieron a directores como Sergio Leone o Sergio Corbucci para ambientar clásicos como El bueno, el feo y el malo o Django. Matellano, sin embargo, actualiza los viejos elementos del género en una historia tensa y asfixiante, que no escatima en acción y violencia, en torno a una inhóspita parada de diligencias en la que sus esporádicos habitantes se convertirán en rehenes y participantes de un macabro juego con el que un sádico grupo de forajidos se entretendrá hasta la llegada de un importante cargamento de oro. Rodada íntegramente en inglés, Parada en el Infierno cuenta con intérpretes como la nominada al Goya Nadia de Santiago (Musarañas), Ramón Langa (El hombre que quiso ser Segundo) o Guillermo Montesinos (Cuéntame cómo pasó), a los que se une toda una leyenda de los años dorados del eurowestern: el actor y director Enzo G. Castellari (Keoma).