Elefante blanco

Sinopsis

Tras haber perdido a sus compañeros de sacerdocio a manos de un grupo de paramilitares en Centroamérica, Nicolás acepta el ofrecimiento de otro sacerdote, Julián, para hacer su labor apostólica en una de las villas marginales de Buenos Aires, Villa 31. Tráfico de drogas, bandas, asesinatos, corrupción, indiferencia absoluta por parte de las instituciones forman parte de la cruda realidad a la que los dos religiosos se tienen que enfrentar en el día a día en el barrio.

Pablo Trapero es uno de los cineastas argentinos más respetados en la actualidad gracias a una carrera, en la dirección, hasta la fecha impecable, con títulos destacados como "El bonaerense", "Leonera" o "Carancho" que le han otorgado una reputación destacada en los círculos cinematográficos internacionales. "Elefante blanco" es su último trabajo, un drama social reivindicativo sobre la situación de indefensión y alienación que viven en una villa chabolista del gran Buenos Aires, en donde las tragedias personales abundan en familias rodeadas de crimen, drogas y miseria ante una pasividad alarmante de las instituciones, que evidentemente han adoptado la estrategia de mirar hacia otro lado. Como testigos de la extrema supervivencia que llevan a cabo, durante décadas, varias generaciones diferentes de sus habitantes, dos religiosos, con formas de actuar diametralmente opuestas, se implican personalmente junto a una abogada, comprometida con los más desfavorecidos, para levantar un edificio, el "Elefante blanco", estancado en su construcción, para dar servicio comunitario al barrio mientras ayudan a jóvenes del lugar a evitar el camino de la delincuencia.

Uno de los referentes de las tablas y del cineargentino, Ricardo Darín, al que recordamos de algunos de los títulos más exitosos, de la mano de Juan José Campanella en los últimos años del país suramericano como "El hijo de la novia", "Luna de Avellaneda" o "El secreto de sus ojos" (Oscar a la Mejor Película en Habla no Inglesa), protagoniza esta conmovedora historia sobre la marginalidad bonaerense, en la línea de "Ciudad de Dios" de Fernando Meirelles, como sacerdote que busca la redención personal (se autoinculpa de no haber hecho nada por sus compañeros asesinados por los paramilitares). Le acompañan el actor belga Jérémie Renier, al que hemos visto en producciones destacadas como "El niño (2005)", "Expiación. Más allá de la pasión" o "Escondidos en Brujas" y Martina Gusman, que vuelve a coincidir con Trapero en "Elefante blanco" tras sus experiencias en "Leonera" o "Carancho".