Un hombre soltero

Un hombre soltero - Cartel
Título V.O.:
A single man
Año de producción:
2009
Distribuidora:
Aurum
Género:
Drama
Clasificación:
No recomendada menores de 13 años
Estreno:
12 de febrero de 2010
Director:
Tom Ford
Guión:
Tom Ford, David Scearce
Música:
Shigeru Umebayashi, Abel Korzeniowski
Fotografía:
Eduard Grau
Intérpretes:
Julianne Moore (Charley), Colin Firth (George), Nicholas Hoult (Kenny), Matthew Goode (Jim), Ginnifer Goodwin (Sra. Strunk)

Fotogramas de la película

Sinopsis

Los Ángeles, 1962. El mundo está pendiente de la crisis de los misiles cubanos, pero George Falconer, un profesor universitario británico, vive una tragedia más personal: ha perdido al que fue su compañero sentimental durante años. A lo largo de un día, George rememora el pasado para intentar encontrar un aliciente que le permita seguir viviendo. Todo ello, mientras recibe los consejos de su fiel amiga Charley y se relaciona con Kenny, un estudiante que busca aceptar su auténtica personalidad.

Basada en una novela de Christopher Isherwood, "Un hombre soltero" es la crónica de un día en la vida de un profesor homosexual abatido por la muerte de su pareja. Los recuerdos del protagonista y la búsqueda de un nuevo sentido a su vida son los ejes de este drama sobre el amor interrumpido, el aislamiento y la importancia de las cosas insignificantes. La película supone el debut en la dirección de Tom Ford, dedicado muchos años al diseño en las casas Yves Saint Laurent y Gucci. Ford, que fue premiado en el Festival de Venecia 2009, participó también en las tareas de guión, quizá porque reconoce sentirse muy cerca del libro de Isherwood.

Colin Firth ha sido nominado al Oscar al mejor actor por su sentida interpretación de George Falconer, un papel que ya le valió la Copa Volpi en Venecia. Su gran amiga en la ficción es una mujer preocupada por el futuro a la que da vida Julianne Moore (A ciegas). Matthew Goode, uno de los jóvenes intérpretes de "Retorno a Brideshead", completa el reparto junto a Nicholas Hoult (El hombre del tiempo) y Ginnifer Goodwin (Qué les pasa a los hombres). "Un hombre soltero" también optó a 3 Globos de Oro: mejor actor (Colin Firth), mejor actriz secundaria (Julianne Moore) y mejor banda sonora.

Crítica

"Un hombre soltero" tiene una virtud que destaca por encima del resto: es y será esa película que de una puñetera vez pone a Colin Firth en órbita reivindicándolo en justicia como lo que es, así de sencillo, uno de los actores más brillantes y completos de su generación. Suyo es el corazón y el alma de una ópera prima, por otro lado, cualquier cosa menos convencional. El novato Tom Ford no se limita a fotografiar las torturadas emociones de su hombre en el filo del abismo desde la grada, delegando por pudor en el enorme reparto bajo el que se esconde. Bien al contrario "Un hombre soltero" es una película que no da nada por sentado; susurra estados anímicos con contundencia asombrosa pero lo hace además bajo el velo impecable de una puesta en escena, entre lo real y lo onírico, que nunca deja de dar quiebros, de sorprender y de sorprenderse.

Ford consigue así, currándose cada fotograma, una película que sabe sorprender y significarse, en lo visual y en lo conceptual, sin resultar pedante. Visualiza con energía la vida interior del profesor suicida, de esculpir en imágenes la tormentosa inercia de su mundo cerrado y sus emociones en carne viva, y en ese proceso consigue que la minúscula narrativa de su película adquiera un extraordinario poder de sugestión y sugerencia. "Un hombre soltero" es una adaptación brillante que sabe acercarse al ascua de la novela cuando conviene y poner tierra de por medio cuando toca. Ford maneja los equilibrios del relato con el temple de un veterano, sin resignarse a entregar la película en manos de Colin Firth desde la equidistancia. Bien al contrario se moja mimando el cómo tanto o más que el qué (quizá demasiado a veces), logrando una perspectiva privilegiada de la mente de su muy complejo personaje protagónico.

Ford logra implicarnos hasta el tuétano en la debacle existencialista, sobria y contenida, del mismo; y donde no llega él llega, como siempre, un inspiradísimo Colin Firth, justo candidato al Oscar en otra más de sus incontables composiciones introspectivas de oreja y vuelta al ruedo. Ya era hora de que los premios se postraran a sus pies.