Control

Sinopsis

En los años 70, Ian Curtis era un adolescente que admiraba a David Bowie. La juventud vivía una época de cambios sociales, pero también de renovación musical, con la irrupción del punk de los Sex Pistols. Inspirándose en el estilo de éstos, pero con un sonido más oscuro, nace Joy Division, una formación liderada por el propio Ian Curtis. Los problemas del joven, marcado por su crisis existencial y los conflictos amorosos, le van a convertir en un músico de culto antes y después de su suicidio.

Ian Curtis es uno de esos mitos de la historia de la música, tanto por su trayectoria musical como por su prematura y trágica muerte (se ahorcó cuando solo tenía 23 años). "Control" rescata la biografía de Curtis a través del relato de su mujer Deborah, autora del libro "Touching From A Distance", y lo hace a medio camino entre el drama y el documental. La película, rodada en blanco y negro, comienza con la adolescencia del líder de Joy Division y termina con el arranque de la primera gira americana del grupo en 1980. El realizador Anton Corbijn se confiesa fan de Joy Division, algo que se nota en la recreación de los directos de la banda y en el complejo retrato psicológico de Curtis.

El británico Sam Riley "resucita" en pantalla al legendario Ian Curtis, papel por el que logró una nominación en los British Independent Film Awards. Su personaje vive una tortuosa historia de amor con Samantha Morton, la actriz de "Minority Report" y "En América". Destacan las intervenciones de Joe Anderson (Copying Beethoven) y Alexandra Maria Lara (El hundimiento). "Control" recibió tres premios secundarios en la edición 2007 del Festival de Cannes.