Green Dragon

Sinopsis

En 1975, miles de vietnamitas tuvieron que establecerse en campos de refugiados que el Ejército estadounidense construyó a lo largo de los desiertos de EE.UU. Todos ellos tuvieron que emigrar o bien antes o bien después de la caída de Saigón, y serían solamente el principio de una nueva generación de americanos. Personas cuyo paso por los campos es el requisito para poder después encontrar un trabajo, aunque sea mal pagado, y establecerse en cualquier población o ciudad. Cada persona tiene tras ella una historia, la mayoría de veces triste, ya que muchos de los vietnamitas que huyeron a los Estados Unidos dejaron atrás sus pocas posesiones y familiares. Por ejemplo los de Campamento Base de Marines en Pendleton, California. Allí se reúnen miles de ellos con la esperanza de un futuro mejor y de, sobre todo, poder volver a reunirse con sus parientes en el nuevo país que los ha acogido. Entre ellos está un niño, Minh Pham (Trung Nguyen), que llegó junto a su hermana y su tío, Tai Tran (Don Duong), un hombre que trabajó como traductor del ejército en Vietnam. Minh anhela volver a estar con su madre, que por desgracia para ellos se quedó en Vietnam, aunque cada día espera que vuelva. Allí Minh conoce a Addie (Forest Whitaker), un americano que trabajo como voluntario en la cocina del campo. Ambos comparten un gran interés por el dibujo y por los cómics de Súper-Ratón, y rápidamente entablan amistad. Y a pesar de que no hablan el mismo idioma, mantienen un insólito lazo, ya que ambos no pueden estar junto a sus respectivas madres. Así que deciden pintar un mural que establece un puente entre culturas, en el que la figura de un dragón verde preside la obra. Por su parte, el sargento del Estado Mayor Jim Lance (Patrick Swayze) solicita a Tai que sea uno de los encargados del campo. Pero tanto uno como otro también arrastra traumas del pasado...