Mujeres al borde de un ataque de nervios

Mujeres al borde de un ataque de nervios

Sinopsis

Pepa e Iván son actores de doblaje. Por su profesión él ha declarado su amor a las mujeres más hermosas del cine y la televisión, lo malo es que no han sido las únicas. Después de una relación de años rompe con Pepa, le deja un recado en el contestador diciéndole que le prepare una maleta con sus cosas.

Pepa no soporta la casa llena de recuerdos y la pone en alquiler. Iván no llega, ni llama y Pepa tiene que decirle que acaba de enterarse que está encinta. Mientras le espera, la casa se le va llenando de gente a través de los cuales descubre un montón de cosas sobre la soledad y la locura, también se entera de algunos secretos de Iván.

Llega, por ejemplo, Candela, una amiga de Pepa que huye de la policía. Candela se había liado con un terrorista chiita que utilizó su casa de cuartel general, sin ella saberlo. Por si tuviera pocos problemas, Pepa no duda en darle asilo. Lucía es otra de las visitas y viene en busca de Iván. Veinte años atrás fueron amantes y de su relación nació Carlos, detalle que Pepa desconocía y que descubre casualmente cuando Carlos, todo un hombre ya, viene a alquilarle la casa.

También aparece la policía en busca de Candela, Pepa consigue librarse de ellos, a base de desesperación e ingenio. En la confusión, Lucía les roba las pistolas. Cuando se queda sola con Pepa le amenaza con las armas, obligándola a decirle el paradero de Iván. Mientras Pepa se decide a hablar, Lucía le cuenta su pasado: Después de nacer Carlos y ser abandonada por Iván, Lucía consumió su juventud en un hospital psiquiátrico.

Un día, cuando miraba el televisor oyó la voz de Iván diciéndole a la protagonista las mismas frases de amor que le había dicho a ella veinte años atrás. Fue como un revulsivo, recobró la razón y la memoria y salió del hospital dispuesta a recuperar el tiempo perdido y hacerle pagar a Iván aquellas dos décadas de silencio y vacío. Pepa le aconseja que lo olvide, como ella misma está haciendo. “Voy a matarle, sólo así podré olvidarlo”, le dice Lucía. Iván está en el Aeropuerto, a punto de zarpar en un avión con su nueva amante. Pepa intenta desarmar a Lucía e impedir que llegue al aeropuerto, pero Lucía no está dispuesta a que nadie se interponga entre el cañón de su pistola y su antiguo amante.

Camino del aeropuerto las dos mujeres se baten en violento duelo. La lucha continúa dentro del recinto, muy cerca de donde Iván chequea su equipaje. En el último momento, Pepa consigue desarmar a la demente y salvar a Iván. Lucía es detenida por la policía. Les ruega que la lleven al hospital, del cual ya no piensa salir jamás. Por fin, Pepa e Iván están frente a frente. El se deshace en palabras de agradecimiento; en un alarde de generosidad la invita a tomar algo en la cafetería y reconsiderar su situación, pero Pepa le rechaza. Ya no le necesita. No quiere convertirse en un remake de la demente Lucía. Todo lo que pensaba decirle, en las últimas horas se ha ido resumiendo a una sola palabra: ADIOS.