Esclavitud por la deuda de la vivienda

Hasta el New York Times ha puesto con razón en la picota a España por las injustas leyes relativas a la vivienda. Recordemos que aquí no basta, aun perdiendo todo lo ya pagado, que el hipotecado entregue su vivienda al banco y pierda todo lo que haya pagado por ello, sino que deberá seguir pagando los grandes intereses impuestos por los bancos cuando baja el valor de las viviendas en el mercado. Así se viene a reinstaurar, a estas alturas del siglo XXI, la esclavitud a vida por deudas, y por deudas que contraen millones de personas para adquirir un artículo de primera necesidad, como es la vivienda. El Gobierno español se niega a modificar la ley para adaptarla a las mucho más justas de los países con mayor democracia económica, y esto agrava, hasta límites inhumanos, la crisis de un número cada vez mayor de familias.