Cinismo taurino

Los nacionalismos exacerbados provocan guerras y después levantan monumentos a los soldados muertos, para seguir reclutando víctimas incautas, no para honrar de verdad a los caídos, para lo que debieran empezar por renunciar a esas guerras. En modo muy parecido, y ligado a ello -se trata también de matar y morir- leo con indignación que el último encierro de Navarra se ha dedicado a "honrar" al corredor muerto del año pasado, burla sangrienta y provocadora de otras muertes, para mayor negocio de ese, como la guerra, bárbaro espectáculo asocial.