El Ivima o la triste entrega de llaves

Leo: la presidenta de la Comunidad de Madrid ha entregado esta semana 914 viviendas del Plan Joven; miro el salvapantallas de mi ordenador con la foto de mi hijo, hace 2 años y medio, en la entrega de llaves de la suya en Navalcarnero, una cara de ilusión, proyectos, futuro; ahora vuelvo unas horas antes, cuando mi hijo entrega las llaves en el Ivima, su renuncia, su mirada de decepción, su rostro triste.

No se trata solo de entregar, también hay que cuidar; en Navalcarnero se ha permitido que en los edificios en que se integraron más de 40 viviendas de ese plan, más de 40 ilusiones, más de 40 sacrificios diarios, se tiren puertas abajo por ocupas, en su mayor parte de etnia gitana que reclaman su derecho a una vivienda sin respetar el derecho de los que las están pagando, se ha permitido el deterioro de las zonas comunes, el gueto, y ya solo quedan 3 o 4 jóvenes de aquellos que aquel día vistieron su rostro de esperanza e ilusión.

Esperanza Aguirre es la máxima responsable del Ivima y, como tal, la responsable de sus infraestructuras. ¿Por qué permite esto?, ¿por qué no se hace nada por estos jóvenes que finalmente han tenido que renunciar a su vivienda tras innumerables denuncias? Aquel día la prensa inmortalizó la entrega de llaves de la presidenta; hoy a mi hijo nadie le fotografió cuando estregó las suyas.