Al maquinista del accidente (II)

Totalmente de acuerdo con Luis Hernández Rodríguez. Yo no soy conductor de tren ni tengo nada que ver con el mundo del ferrocarril, pero lo ocurrido en Castelldefels es una desgracia que le ha caído encima a este pobre hombre, cumpliendo estrictamente con su trabajo, y de la cual va a ser muy difícil que pueda salir. Para nada quisiera estar en su pellejo y por eso deseo le den toda la ayuda que sea necesaria para poder superarlo. Si acaso fuera culpable por negligencia todos los medios de comunicación tendrían sus cámaras puestas en él; pero como no es culpable parece que él ya no es noticia. ¡Animo señor! Usted cumplía con su trabajo en una noche en la que otros iban de fiesta y cometieron una imprudencia con riesgo de sus propias vidas. Es tremendo, es lamentable que estos accidentes ocurran, pero fue exactamente eso, un desgraciado accidente del que usted no debe sentirse culpable.