Sigue la polémica sobre la inmigración

Los que venimos de fuera tenemos que integrarnos en la sociedad de la que ahora formamos parte y sentirnos además incluidos en ella. El término «inmigrante» no me gusta. Me parece un tanto despectivo, ojalá comenzáramos por replantear los conceptos y las posiciones que ocupamos en la sociedad.

Los que trabajamos y vivimos aquí tenemos los mismos derechos y obligaciones. Lo que no apruebo es que muchos extranjeros quieran sobrepasar las bondades que se les brinda al llegar.

Por mi experiencia, sé que cuesta un tiempo adaptarse a la nueva sociedad, y que se debe ayudar al nuevo ciudadano para que se integre y que «amolde» sus costumbres a su nueva realidad. Dulce.

No me considero racista, pero muchas veces las circunstancias te obligan a serlo. Por mi trabajo, entrevisto a mucha gente que busca empleo, y la mayoría son inmigrantes.

Me he visto en la situación de ser insultada y recibir respuestas malsonantes por decirles que ya los llamaremos, o que no es lo que buscamos. Se creen que no les queremos dar un empleo y te tachan de racista. Creo que esa actitud suya les perjudica enormemente, porque tanto problema hay de empleo para los españoles como para ellos. Ana.