Peligro y mala educación al volante

En el acceso a la rotonda de Portada Alta, mientras cedía el paso a los vehículos que circulaban dentro de la glorieta, recibí un fuerte impacto de un vehículo por detrás, que no frenó. La parte de atrás de mi coche quedó con el parachoques destrozado, la chapa del maletero hundida, la puerta del maletero curvada y sin poder cerrar.

Pues bien, a pesar de la claridad de la situación, el conductor del otro vehículo se negó a dar los papeles: nos culpaba de no llevar el cinturón (cuando sí lo llevábamos), decía que el coche ya estaba así y llamó a la Policía. Además, nos denunció porque mi vehículo debía haber pasado la ITV la semana pasada.

Mi hermana tendrá que llevar un collarín puesto. Lo más increíble fue ver cómo, después de todo, dicho conductor se alejó en su coche haciendo la peseta por la ventanilla y diciendo «jódete» reiteradamente. Es deprimente que pasen estas cosas hoy en día. La sociedad da asco.