No quieren que sea español

Ilusos. Pensamos que despues de la boda todo sería más fácil: solicitar la residencia por estar casado con una persona española y en tres meses poder trabajar y vivir legalmente en España.

Tras la presentación de todos los papeles que pide el que está tras el mostrador (dependiendo de quién sea, exige unos u otros), dos meses después de solicitar la residencia nos reclaman un certificado de penales.

Podrían haberlo pedido el primer día, pero en fin. El consulado en Madrid lo emite. Lo presentamos. No vale, aunque hasta hace dos meses sí servía. Tiene que ser emitido en Chile. El consulado no sirve ya para casi nada (glup). Pero allí (en Chile) sólo puede solicitar un certificado de penales el interesado o alguien autorizado con un poder notarial. Complicado. Evidentemente, no quieren que sea español.

Así va España, detrás de Francia.