Asientos reservados en el metro

Utilizo el transporte público a diario, tanto la Renfe como el Metro, y en ellos estoy acostumbrada a que no me cedan el asiento pese a estar en un estado avanzado de gestación. Pero lo que he podido presenciar hoy en el Metro de la Línea 5 me ha dejado realmente muy sorprendida.

En la parada de Sants Estació se ha subido un chico al vagón con muletas y una pierna escayolada; he sido la única persona que se ha levantado de su asiento para cedérselo. ¡No me lo podía creer! Cuando nazca mi bebé le enseñaré más educación: ceder el asiento a las personas que lo necesitan más que tú.