Nunca nadie hizo tanto daño

“Nunca nadie hizo tanto daño en tan poco tiempo”. Cuando escuché en el telediario esta sentencia tan grave, lapidaria y trascendente de los labios anestesiados del señor Aznar, por un momento pensé que era el mismo Dios Todo Poderoso el que me hablaba. Le veía tan seguro, tan rotundo, tan sabio, tan contundente, tan infalible…

Pero después de reponerme de la impresión, me pregunté: ¿a quién se referirá nuestro inefable ex presidente con estas palabras tan duras? ¿Estará confesando públicamente su grave error de colaborar en la decisión de invadir Irak? ¿Estará arrepintiéndose del daño que ha hecho a nuestro país con sus mezquinas declaraciones dentro y fuera de España?

Pero, qué digo. Una persona como el ex presidente Aznar, que tiene tan alto concepto de sí mismo, jamás reconocería un error. Fue entonces cuando mi mujer, que es muy perspicaz, me dijo: a ver, Pedro; que no te enteras, hombre. ¿No comprendes que se está refiriendo al presidente Zapatero? Acabáramos. Mascullé yo, pasmado por lo que estaba escuchando.