Una peculiar sentencia

Un juez ha condenado al Ayuntamiento de Zaragoza a indemnizar a una persona que se cayó en la calle Don Jaime, por el mal estado de las baldosas, y se rompió un fémur a pagar la mitad de lo que corresponde, con el argumento de que el accidentado es mitad culpable por no haber pisado con más cuidado.  Así que ya sabemos que para ese juez seremos en parte responsables si un coche nos atropella en un paso de peatones o un semáforo a nuestro favor, se nos cae una teja encima, nos caemos del autobús por arranque precipitado del conductor o cualquier otro accidente que suframos por no ir con más cuidado.


Este juez en su vida debe de ser muy meticuloso y preciso en su ir y venir. Injusto y absurdo, como lo es que José María Íñigo calificase de asesinos en una emisora de radio a los toros que mataron a Paquirri y a El Yiyo.