«Disfruto dando los buenos días»

20 Nació en San Sebastián. Tiene 26 años. Es licenciada en derecho. Decidió mudarse a Madrid para preparar unas oposiciones. Comparte piso. Le privan los idiomas. Carmen lleva tres años viviendo en un Madrid que le sigue sorprendiendo por su «inmensidad». «Aquí –afirma– hay gente por todos lados y a todas horas». Su carácter extrovertido y su contagioso optimismo hacen que este trabajo sea para ella un placer.


«Me resulta muy agradable dar los buenos días a la gente y me saca de la rutina de estudiar», sostiene, repartiendo saludos a tutiplén.


«¿El 20 minutos, señor, señora?», ofrece a los transeúntes de la calle Génova. «No, muchas gracias», responden, aunque vayan a lo suyo. Con ella resulta casi un delito ser maleducado. Carmen consigue cada mañana un poquito más de lo que pretende, porque vende como nadie lo que todo el mundo sabe que no se vende.

 

TOMA Y DACA ¿En qué se diferencia la gente de Madrid de la de San Sebastián? Aquí le cuentas tu vida a alguien que casi no conoces y que no vuelves a ver. Allí te tienes que dar a conocer primero, pero la gente se abre más. ¿Y tu pasión por los idiomas? Te dan la posibilidad de conocer otras culturas. ¿Hablas euskera? Tengo algunas nociones y me gustaría aprenderlo mejor, por interés propio. Es un derecho y no se puede imponer. ¿Practicas algún deporte? Me conformo con volver andando a casa.