Sobre el doblaje

No sé qué pensar sobre la carta de Juan Luis Martín (20-10-05). Ignoro a qué se dedica. Chus Gil. Mi ocupación es actriz de doblaje y locutora. No soy una estrella, pero creo que lo hago bien y como de ello desde 1990, fecha de la llegada de las televisiones privadas.


Entonces había mucho trabajo, ahora no. Hace falta demanda para que los aspirantes encuentren un hueco, y desde luego bastantes más cualidades que una «buena voz, una buena academia (si es que la hay) y un buen padrino». Cierto es que se gana dinero cuando se dobla a protagonistas y, por supuesto, cuando se interviene en la locución de un spot o de una cuña; y si son pocos los que lo hacen es porque hacerlo bien es muy difícil.


Desde luego la mayoría no ganamos «mucho dinero, pero ¡muchísimo!» (como en toda profesión, el abanico es bien amplio) y si Constantino Romero y Ramón Langa lo ganan, o si se han hecho famosos, no es precisamente cuando doblaban, sino cuando dejaron de hacerlo.