Mentiroso al volante

Aparqué mi coche en la zona azul que está al lateral del hospital La Vega y, al bajarme, no tuve cuidado y con la puerta le di al coche de al lado. El dueño se bajó transformado en una fiera y me dijo que le había hecho el abollao que llevaba en el lateral. Abrí nuevamente la puerta para comprobarlo y ni por asomo le daba en ese sitio.

El hombre tendría unos 40 años. ¿Es eso lo que le enseñará a sus hijos? ¿A mentir y aprovecharse de los despistados? De la vergüenza, se montó en su coche y salió sin despedirse ni disculparse.