Centro indigentes

No lo entiendo.

Aun teniendo en cuenta lo admirable que me parece la apertura del nuevo centro de acogida de indigentes en Barcelona, no entiendo por qué se ubica lejos del centro de la ciudad. Los usuarios que no son recogidos con furgoneta tienen que andar en exceso hasta llegar ahí, y a menudo están en muy malas condiciones físicas.


No entiendo por qué se les proporciona una comida indigna (bocadillo frío, caldo insípido y café imbebible) a personas que necesitan más que nadie una plato caliente en condiciones. No entiendo por qué se les ofrecen hamacas por camas, con apenas espacio entre ellas para dormir.


 A pesar de que los trabajadores de Cruz Roja se esfuerzan en suplir las carencias con cariño y entrega, es obvio que faltan muchos recursos. No entiendo cómo el Ayuntamiento tiene presupuesto para el mayor espectáculo de pirotecnia del mundo, y no para acoger a estos ciudadanos dignamente. No se entiende.