La huelga de taxis en Sevilla

Todos tenemos derecho a ir a la huelga, pero lo que hicieron el pasado viernes los taxistas de Sevilla no tiene nombre: protegidos por la Policía colapsaron toda la ciudad. Salí del trabajo a las 14.00 horas para recoger a mis hijos del colegio, pero no lo conseguí. Se quedaron esperando hasta las 15.15, hora a la que mi marido consiguió llegar hasta ellos.

Yo, mientras, tras 50 minutos metida en el atasco, dejé el coche donde pude y me fui andando a casa. Mis hijos comieron a las cuatro de la tarde. Creo que no fuimos los únicos afectados. Desconozco los motivos que han llevado a estos señores, propietarios de las calles de Sevilla, a manifestarse, creo que no son suficientes para violar los derechos de los demás.