No dimos el concierto feminista

En respuesta a: ¿No estaremos dando un paso atrás las feministas? A pesar de la lucha que las mujeres hemos emprendido en nuestros pequeños o no tan pequeños frentes personales, y en especial, a la llevada a cabo por las mujeres en la música española estos últimos años, he de considerarme defraudada por un sector del movimiento feminista.

La única lucha que apoyo es aquella por la igualdad El pasado fin de semana de puente se congregaron en Granada un gran número de organizaciones feministas para conmemorar a la mujer en todas sus facetas, por supuesto también en la artística, y tras un impresionante número de ponencias en las universidades, exposiciones y movimiento revolucionario en las calles, como tiene que ser, nos disponíamos a dar clausura a todos los eventos en el concierto del Palacio de Deportes.

Fui invitada allí para presentar en acústico a mi grupo Rueda junto a Jesús Chávez, co-compositor y productor de todos mis temas. Nos relevaban en la prueba de sonido (impecable) las granadinas Tan Bonicas, a las que personalmente tenía muchísimas ganas de conocer en vivo y en directo, que venían acompañadas de técnico, cámaras, etc.

Me sorprendieron un rato después desde la organización, informándome de que la entrada a los hombres estaba prohibida a este evento gratuito en el Palacio de Deportes de Granada y que Tan Bonicas habían renunciado por inconformidad ideológica. Tras un momento de reflexión, pude prever la hostilidad de un público u organización que es capaz de reservarse así el derecho de admisión ante la otra mitad de mi propuesta, ante un hombre que acudía a apoyar una causa feminista regalándonos (a todas y a todos, porque tocábamos gratis) un trocito de su enorme talento musical.

Sumándonos a la admirable iniciativa del otro grupo, chicas que también traían chicos trabajando con ellas y cuyos amigos y seguidores hombres eran vetados, yo como mujer y feminista y mi grupo Rueda no pudimos apoyar esta decisión y volvimos directamente a Sevilla. Personalmente me pregunto por qué contratarían a dos técnicos de sonido que eran hombres.

Para concluir, he de decir que todas o casi todas las mujeres que trabajamos en la música a menor o mayor escala, las que pertenezcan a equipos técnicos de luces y sonido, y todas las que alguna vez se hayan montado en una furgoneta para hacer posible otro bolo más, sabemos que la cooperación con los hombres (por otro lado una mayoría decreciente en el sector) es completamente necesaria y que aunque nos encontremos con muchas situaciones de discriminación, la forma más airosa de salir de ellas es demostrando la propia valía, más allá de géneros. La única lucha que apoyo es aquella por la igualdad.