Impuestos y corrupción

Quiero destacar dos cartas publicadas. En una se quejaban de la gente que no paga impuestos, con la excusa de considerarlos injustos, porque él siempre los había pagado, ya que es «un deber». Y la otra, la que denunciaba que el dinero de los impuestos va a parar a manos de corruptos como Millet.

Parecen opiniones irreconciliables, pero las dos tienen razón. Todos los ciudadanos tenemos la obligación de pagar impuestos. Y los ciudadanos tenemos el derecho y la obligación de terminar con este sistema (al que yo calificaría de corrupcracia) para instaurar uno regido realmente por el pueblo y que esté al servicio del pueblo.