Apagón analógico

Mi familia y yo hemos pasado unos días descansando en un pueblecito de Soria. Pudimos comprobar cómo en casa de unos amigos la señal digital de la televisión se desconectaba cada cinco minutos. Y a veces tardaba en llegar hasta diez minutos.

Créanme que era insufrible y se trataba de un problema generalizado. Nos dijeron que dentro de lo malo no estaban tan mal, porque había pueblos cercanos a los que ni siquiera llegaba aún la señal. Yo estaba seguro de que los tópicos del país de la chapuza y el remiendo eran del pasado.

¿No hubiera sido mejor haber esperado algo más y hacer el cambio de una forma más europea? Cuando nos toque a los demás, será para echarse a temblar.