Fiestas y ruido

No sé a qué responsable municipal se le ha ocurrido sugerir que el Ayuntamiento de Zaragoza debería aplicar con menos rigor la ordenanza contra el ruido durante las fiestas del Pilar. Esa idea tendría su lógica en el caso de que dicha normativa se aplicase con normalidad el resto del año, pero eso no es así en absoluto.


Es evidente que nuestro Ayuntamiento no dedica los medios necesarios para hacer cumplir ni la ordenanza contra el ruido, ni la norma relativa a horarios de cierre de los bares. Si alguien lo duda, que se dé una vuelta por el Casco Viejo cualquier fin de semana de madrugada.