La importancia del chip

El martes atropellaste un gato en La Moraleja. Ibas a más de 50 km/h., y le dejaste malherido. Después pasé yo. Me bajé del coche, vi que respiraba, le toqué. Movió una pata pidiendo auxilio. Con las llaves del coche le saqué una avispa de la boca. Le envolví en mi chaqueta y lo llevé a una clínica de urgencias.

Afortunadamente tenía chip. Para todos aquellos que lo vieron y no hicieron nada, he de decirles que el gato no me atacó, no me ha pegado nada, ni me ha manchado el coche. Para los que no les gusten los animales, al menos avisad a la Guardia Civil. Para los que no lo cogieron por miedo a tenerse que quedar con él, los profesionales están para salvarle la vida sin responsabilizarte de él ni de sus gastos. Y para el que lo atropelló, piensa que algún día podrías ser tú o tu mascota quien necesite ayuda.