El día del caos

22-S. Llegó el «gran día», en el que el caos de circulación se presenta ante la sociedad zaragozana, que no es consciente de la que se le viene encima. Con una falta de sensibilidad y haciendo oídos sordos a todos los colectivos y asociaciones que han solicitado el retraso de las obras, el señor Belloch pone en marcha su proyecto ‘estrella’: el tranvía.

No ha tenido siquiera la prudencia de esperar a que pasen las fiestas del Pilar y ha decidido poner patas arriba zonas muy importantes para el funcionamiento de esta ciudad. Un proyecto tan cuestionado, con falta de consenso y con un gran rechazo muy importante de los ciudadanos, no ha sido evaluado convenientemente en las graves afecciones que pueden originarse.En una situación económica precaria, y sin terminar de pagar las obras de la Expo, el alcalde decide seguir malgastando los impuestos.