Educación sexual para la juventud

Quiero dirigirme a las ministras Aído y Jiménez. La mayoría de las jóvenes no somos como ellas nos pintan. Y si algunas caen, puede que sea por culpa del modelo educativo al que hoy está asistiendo la juventud, con tantos mensajes inútiles de que no sabemos controlarnos o mejor dicho que no debemos controlarnos, sino disfrutar del sexo.

Nos aconsejan llevar a mano un preservativo y si falla, no pasa nada, porque para eso está la píldora del día después; y si pese a todo nos quedamos embarazadas, tampoco pasa nada: se aborta, y a otra cosa, mariposa.

Señoras ministras, si no se nos educa a controlarnos y está bien visto que nos podamos acostar con el primero que nos tropecemos en una marcha de una noche loca, ¿qué será el día de mañana cuando estemos casadas y un compañero de trabajo nos caiga bien y seamos infieles a nuestros maridos? Si ahora no se educa y se aprende a controlar los impulsos, ¿cómo lo haremos después?