La obra de Vicente Ferrer

Un solo hombre para un gran proyecto de vida hacia los demás. No hizo de falso profeta como los dirigentes religiosos que se sentaban en la cúpula de la ciudad santa.

Él consiguió que la palabra de Dios se hiciera realidad a través de su lucha contra un enemigo cruel y discriminador: la pobreza. Cuántas veces los poderosos intentaron que cejara en su empeño, pero los contratiempos nunca fueron un obstáculo para él.


Vicente Ferrer
ya no se encuentra entre nosotros, pero él creó el cielo en la tierra para todas aquellas personas a las que ayudó a seguir adelante. Él nunca abandonará a los desheredados de la tierra, su fundación es su espíritu que sigue entre nosotros.