Orgullo Gay y educación en igualdad

Con motivo de la celebración del Día Internacional del Orgullo Gay, Lésbico, Transexual y Bisexual (LGTB), quiero recordar que la mejor forma de luchar contra las conductas discriminatorias es fomentando una educación en igualdad, tal y como hace Educación para la Ciudadanía, una asignatura que tiene entre sus principales objetivos dar a conocer y fomentar el respeto a la diversidad.

Es por esto quiero sumarme a esta celebración, y aprovechar que los agentes sociales han marcado 2009 como el año de la Diversidad Afectivo-Sexual en la Educación, para reivindicar la importancia de que se trabaje la visibilidad de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales dentro del sistema educativo, de que se impulsen programas de formación sobre la diversidad afectivo-sexual, y de que todos nos impliquemos en la lucha para erradicar el acoso escolar LGTBfóbico.

Es un largo camino de reivindicación el que llevan recorriendo muchos hombres y mujeres

Si realmente queremos construir una sociedad en que la igualdad efectiva entre todos los ciudadanos se convierta en una realidad, tenemos que empezar por formar a los jóvenes en valores, crear desde la escuela una conciencia ciudadana de rechazo a cualquier tipo de discriminación, de tolerancia y respeto por el que es diferente o no piensa como nosotros.

Se trata de continuar con el cambio radical que a día de hoy mantiene a nuestro país a la vanguardia en el reconocimiento de derechos ciudadanos. Derechos que en momentos como este de crisis mundial, no pueden ser motivo de utilización política de aquellos que siempre intentan pisotear y recortarlos justo cuando más se necesitan.

Porque los que se oponen y manifiestan en contra de cualquier medida orientada a la ampliación de derechos individuales, o al reconocimiento y fomento de la igualdad real entre todos los ciudadanos, simplemente no creen en la libertad, y mucho menos están dispuestos a respetar a aquellos que viven, sienten o creen de forma diferente, a aquellos que no se someten a sus dictados y que se rigen por principios diferentes de los suyos.

Es un largo camino de reivindicación el que llevan recorriendo muchos hombres y mujeres activistas de los colectivos LGTB desde hace 31 años, y es por esto que quiero sumarme a la fiesta de todas y de todos, y hacer así un llamamiento a todas y todos los jóvenes para que participen en los diferentes actos y marchas organizadas con motivo del Día del Orgullo LGTB.