Justicia universal

Los españoles, habiendo llegado tan tarde a participar del enorme botín que el norte arranca al sur, tanto en materias primas como en trabajadores explotados allí, o como inmigrantes aquí, debiéramos ser más conscientes de esa máxima injusticia planetaria.

Esa sana reacción, tan justa y humanitaria, se manifestó en parte con las campañas del 0,7 del PIB, que ahora languidece en un pobrísimo 0,7 del IRPF para ciertas ONGD. Para acallar algo nuestra mala conciencia, nos quedaban unos pocos casos en los que España apoyaba una ‘justicia planetaria' para aliviar algunos de los muchos males que la corrupción política y económica fomentada desde el norte provocaba en tantos países.

Sin embargo, ahora el PP y el PSOE se han puesto de acuerdo para arruinarla, mediante un procedimiento disimulado; quizá en parte por un resto de vergüenza, demasiado poca para hacerles desistir de esa bochornosa abolición de la justicia, que se intenta tapar, como siempre, con motivos de ‘orden', de ‘evitar exageraciones' y vanos ‘quijotismos'.En realidad, dan esa alevosa patada a la justicia para que no obstaculice su complicidad con la opresión económica y política de otros pueblos. ¿Cabe mayor corrupción?