Un teatro para Ricard Salvat

Ya han pasado días de la muerte de Ricard Salvat. Pude disfrutar de sus clases de Historia del Teatro en la universidad. De su mente privilegiada. De su sentido del humor. Después entré a formar parte como actriz de la AIET y allí lo conocí como director. Me inculcó su respeto por el teatro. El rigor de la profesión.

Los mejores recuerdos son los del Proyecto en la cárcel Modelo. Durante casi dos inviernos entramos cada lunes, miércoles y viernes. Salvat dirigió los talleres y dos obras de teatro. Tanto las actrices y actores, como los internos, jamás olvidaremos esa experiencia. Allí, el doctor, el profesor, pasó a segundo término y apareció toda la humanidad de Ricard Salvat. 

Uno de sus sueños era que la UB tuviese un teatro. Varias veces, en la cárcel, me dijo: «incluso aquí tienen un teatro». Políticos y los que hoy estáis en los puestos de poder, construid un teatro en la Universitat de Barcelona en su nombre. Le haría un poco de justicia.