La burla del taquillero

Al viajar en Cercanías de Villaverde Bajo a Getafe el pasado sábado no había nadie en la taquilla de Renfe. Adquirimos los billetes de adulto en la máquina automática, la cual indica 'adulto'. Esperamos a que llegase el taquillero para que nos vendiese el billete de nuestra hija de cuatro años. Al llegar el sr. a la taquilla nos dijo que la niña no tenía billete de niño, por lo que adquirimos uno de adulto.

En el viaje de vuelta, en Getafe, el taquillero no nos quiso vender billete para la niña y nos informó que no pagaba hasta los seis años.  Llegados a Villaverde Bajo, sobre las 20 horas, esperamos pacientemente a que llegase un taquillero. Llego el mismo señor y le pedimos explicaciones. Nos dijo que le teníamos que llevar el certificado de nacimiento de la niña, y que él estaba para vender y no para informar, de que, por ejemplo, los niños no pagan hasta los seis años.

Nos negó el derecho a reclamar y nos envió a atención al cliente de Atocha. Mi opinión es que no estaba en condiciones de trabajar. Me gustaría que los sindicatos de Renfe tomasen nota de estos comportamientos, pues la privatización de estos servicios será vista con buenos ojos por muchos usuarios burlados dos veces, a la ida y a la vuelta.