El olvido del 11-M

Muy vergonzosa ha sido, en este quinto aniversario, la desatención a las víctimas de los atentados del 11-M. Ya lo ha reconocido, y pedido perdón, el Gobierno de España. Queda el reparar el daño, empezando por dar explicaciones, que en parte alivien el dolor infligido a las víctimas, indicando las circunstancias atenuantes, que no justificantes, de este lamentable fallo.

En mi opinión el Gobierno estaba muy absorbido esos días, no sólo la crisis económica y de sus dirigentes, sino por las consecuencias de las elecciones en el País Vasco y Galicia, así como por la crisis del PP en Madrid, que llevó al PSOE a la también lamentable actitud de ausentarse del acto oficial del 11-M sin ni siquiera sustituirlo por otro.  Y creo que ha influido también aquí, y mucho, el enorme deseo de toda nuestra sociedad de pasar página a la era Bush y a sus terribles consecuencias, incluido el 11-M. Este gran deseo de olvidar me parece que ha influido mucho en ese desaire, que estimo debe interpretarse como un desafortunado conjunto de circunstancias y un rechazo a seguir recordando tan espantosos hechos, y sólo indirecta y lamentablemente un olvido de las víctimas.

Por último, hay que reparar también el daño a esas víctimas, resarciendo de una vez por todas ya a quienes aún no han sido del todo indemnizadas, mejorando el descuidado monumento al 11-M y tomando medidas para que no se repita en modo alguno este penoso fallo el próximo aniversario. Y todo esto, en beneficio también de todos, que, de uno u otro modo, fuimos y seguimos siendo víctimas del 11-M.