Don Baltasar y la cacería

Don Baltasar, el juez de las piruetas jurídico/mediáticas, nos está ofreciendo su 'no va más' con montería incluida, montería tan pródiga en matanzas de venados inocentes como en presumibles e impresentables 'concordancias' en favor de parte y fines de muy dudosa rectitud.

Y todo ello arropado con gastos tan aparatosos como inaceptables en tiempos de más que severa crisis económica como los que estamos padeciendo, con lo que el mal ejemplo dado adquiere rango de despropósito sin paliativos.

Y por si todo esto fuera poco, el señor ministro de Justicia se sumó al festín sin permiso, sin decoro y con pretextos de matarife vocacional en sus ratos de libertad y holganza. De todo ello se pueden sacar no pocas conclusiones respecto a la altura moral del que juzga y del que manda y de cuantos arropan y 'comprenden' tales demasías. Algunos medios pretenden justificar tales maridajes como algo simplemente anecdótico cuando lo cierto es que, con anécdotas de tal catadura, buena parte del mundo de la justicia, de la política y de la información lo dejamos a los pies de los caballos y la credibilidad de su coherencia a caer de un burro. Y lo peor de todo es que por lo que cabe suponer la 'fiesta' sigue y cada mochuelo a su olivo. Pues qué bien.