Una excomunión merecida

Una persona dijo en una reciente entrevista, en relación al holocausto, que no existieron las cámaras de gas y que no murieron 6 millones de judíos, sino unos 300.000, pero ninguno gaseado.

En Alemania, decir algo así sería delito, si bien en España no lo es, lo que no impide que produzca la misma repugnancia.

Quien dijo esto se llama Richard Williamson y es un obispo que estaba excomulgado, pero por otras cuestiones distintas, ya que había sido consagrado por el prelado cismático Marcel Lefebvre.

Pues bien, con estos antecedentes, el sábado pasado, el Papa Ratzinger decidió revocarle la excomunión y rehabilitarlo completamente. Y me hace gracia cuando oigo decir que hay un complot de los no creyentes para desprestigiar a la Iglesia. Es algo absurdo, porque no hace falta, es la propia Iglesia la que se desprestigia ella sola.