Sobre la sanidad de los madrileños

En relación con la información publicada el martes sobre la asistencia sanitaria a pacientes procedentes de las entidades colaboradoras sanitarias, es mi deber rectificar algunas afirmaciones. Con la entrada en vigor de la Ley de Presupuestos Generales del Estado 2009, un total de 151.491 ciudadanos de Madrid se han incorporado al Servicio Madrileño de Salud como consecuencia del cese de las empresas colaboradoras. De estos ciudadanos, 64.053 ya recibían asistencia médica en los centros de salud, al residir fuera de la capital.

La decisión de suprimir ‘de un plumazo' las entidades colaboradoras es obra del Gobierno de la nación

  Se trata de las entidades colaboradoras de Altadis, Logista, BBVA, Banesto, Banco Santander, Banco de Crédito Local, RTVE y Fábrica de Moneda y Timbre, y la colaboradora de la Comunidad de Madrid (UPAM). Desde el 1 de enero, la Comunidad de Madrid, a través de los centros de salud, está tramitando de manera ágil la asignación de médico a 87.438 madrileños que hasta la fecha recibían asistencia médica a través de las colaboradoras. Todos estos nuevos usuarios sí tienen «asegurada al cien por cien la sanidad», sí cuentan con un médico de familia, o pediatra, y sí cuentan con una asistencia de calidad, universal y gratuita, frente a la versión contraria que se defiende en la noticia publicada.

Es justo recordar que la decisión de suprimir ‘de un plumazo' las entidades colaboradoras es obra del Gobierno de la nación, que, sin mediar palabra, desoyendo la propuesta de diálogo que repetidas veces ha ofrecido esta Comunidad, cambia precipitadamente la colaboración sanitaria. Una decisión que el Gobierno de Zapatero adopta de tapadillo en la Ley de Acompañamiento de Presupuestos Generales del Estado y, que, sorpresas, también contó con la crítica, velada, de muchas centrales sindicales. Patricia Flores. Directora general de Atención Primaria del Servicio Madrileño de Salud de la Comunidad de Madrid.

Soy uno de los empleados de la Comunidad afectado por la falta de médico. Debo puntualizar que nunca nos han permitido elegir entre sanidad pública o mutua si residías en la capital; obligatoriamente era mutua. En algunos casos, suponía hasta 6 paradas de metro o 9 de autobús para ir al médico de cabecera o al pediatra.

Aunque es cierto que parte del tema viene por la supresión por parte del Gobierno estatal en sus presupuestos, no hay que olvidar la dejadez del Gobierno autonómico; a estas alturas, ni siquiera nos han informado de los trámites a seguir para que se nos asigne médico; lo sabemos gracias a terceros. Además, el número de afectados es mayor, ya que no hay que olvidar a los miembros de nuestras familias. M. P. G.